Tratándose del tercer local de Next Level Specialty Coffee, la marca quiso apostar por un nuevo concepto que pusiese aún más en valor su producto: un «laboratorio» de café.
Con este concepto como punto de partida, el espacio se organiza en torno a un elemento principal: la barra, es decir, el café.
Gracias a su gran tamaño y materiales, se convierte en la protagonista del local; compuesta por acero inoxidable y policarbonato ondulado retroiluminado, toma relevancia tanto dentro como fuera del local, logrando captar la atención incluso de lejos. En cuanto al tamaño, permite la interacción entre baristas y clientes, lo que convierte la preparación del café y el producto en sí en el centro del espacio.
Por otro lado, se hace una distinción entre la zona «laboratorio» y la zona de estar mediante los materiales, utilizando los más fríos en la zona de «laboratorio» y otros más cálidos, como la madera, para los bancos y mesas, creando así un espacio acogedor par los clientes.





















